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lunes, 19 de septiembre de 2011

Tiendas de Antaño VIII



Hacía tiempo que no os traía otra de estas entradas. En esta ocasión, le ha tocado al Bar Ángel, que lleva sirviéndonos cafés y otros menesteres nada menos que desde el año 1952, con lo que el año que viene, hará la friolera de 60 años. 

Ha sido hace relativamente poco reformado, pero han sabido darle ese toque a añejo que lo hace especial. Fachadas y decoración de las de antes, pero con todo el gusto y la evolución de lo de ahora.

Se encuentra en la calle Alfonso X el Sabio, al lado de la Cuchillería Novoa, otro mítico al que ya le dedicamos una entrada en este mismo blog. 

jueves, 7 de julio de 2011

Una mirada al pasado




Me encantan las fotografías antiguas, descubrir un poquito cómo fue mi tierra no hace tantos tiempo y saber cómo han vivido mis abuelos, mis tías... Y echando una mirada atrás no dejo de admirar a esas generaciones anteriores.

En la primera fotografía, vemos la calle Alarcos, aunque ahora poco o nada queda ya de ese sabor añejo. Mi abuela, entonces una niña, iba de paseo con sus amigas, poco después de la guerra civil.

En la segunda instantánea mi abuela me cuenta que había entonces una lechería en la calle Cruz, y que solían ir allí a comprar la leche fresca. Por eso la jarra de su mano. ¡Qué pocas tiendas tradicionales quedan ya!

Y por último...¿no me diréis que no era guapa mi abuela? Bueno, era y es :)

Entonces no todo el mundo tenía una cámara fotográfica con la que inmortalizar cada momento, por eso para mi estas fotografías son pequeños tesoros que hoy quiero compartir con vosotros.

viernes, 24 de junio de 2011

Tiendas de Antaño VII


Hace mucho que no os traigo una de estas entradas entrañables, así que aquí os dejo hoy el llamado Cafetín de toda la vida (hoy Bar Quijote) dónde trabajó mi padre tantos años cuando yo era pequeña y se llamaba "Bar Alcudia"

Aunque reformado, sigue conservando ese sabor añejo, con una buena restauración de la fachada, y en su interior, la exposición fotográfica permanente nos hace volver al pasado con imágenes de la Ciudad Real del ayer. También es uno de los edificios con más sabor cofrade. ¡Cuántos proyectos o sueños se habrán hablado entre sus paredes!

Y cómo no, es un buen "decorado" para captar a alguna de las hermandades que tienen el honor de pasar por allí.




lunes, 28 de febrero de 2011

¿Os imagináis?


El otro día (cómo diría el gran Luis Piedrahita, excepto el día de hoy, todos los días podrían ser "el otro día") me encontré con esta inesperada imagen al pasear por la calle. Quizás no os diga mucho, pero a mi me gustó cómo se detenían esta pareja de viejecitos mirando la estrechez de la calle. Y me imaginé un paso viniendo a lo lejos... Creo que es una de las más desapercibidas y bellas que tenemos, con un bonito entorno, antiguo centro de negocios de la ciudad, con este emblemático edificio del Banco de España, hoy convertido en Centro Residencial (menos mal que éste no lo tiraron)


A lo que iba. Que pensé en lo bonito que podría quedar bajando desde allí el misterio del Prendimiento, que creo que es el que más fácil lo tiene, incluso hacer un saludo a los ancianitos de la residencia, cómo hace la Hermandad de la Sed en Sevilla al bajar de su barrio de Nervión. Sería bonito, y seguro que provocaría muchas lágrimas de emoción... ¿ no creéis?

viernes, 18 de febrero de 2011

Tiendas de Antaño VI



He aquí toda una institución en cuanto a establecimientos antiguos de Ciudad Real se refiere. No se los años que llevará ofreciendo sus servicios la cuchillería Novoa (Sita en la la Calle Alfonso X el Sabio) pero sin duda, por ella no pasan los años. Su sabor a rancio hace que sea inevitable el fijarse en ella.


Es otra de las que perduran con el paso del tiempo, y esperemos que por muchos años.

lunes, 7 de febrero de 2011

Tiendas de Antaño V

 Fotografía extraída del libro "Imágenes del Ayer"


Tal vez sea la tienda más antigua de Ciudad Real, pues lleva abierta desde 1925, nada menos. En la fotografía de arriba, vemos cómo era en el aniversario de sus bodas de plata, y en la de abajo, cómo está actualmente. Personalmente, me gustaba más el decorado añejo. Supongo que este es un negocio familiar que ha ido pasando de generación en generación, hasta el día de hoy.


Situado en el comienzo de la Calle Toledo, este establecimiento es otro de los que han superado con éxito las crisis, los negocios orientales o las grandes superficies.

viernes, 28 de enero de 2011

Tiendas de antaño IV


También los bares han cambiado mucho. Aquí tenéis la prueba. ¿Lo reconocéis? Era famoso por sus bocadillos de calamares. La de días que habré pasado por allí, y la de horas que le habrán dedicado mis padres a este bar... El bar de mis abuelos. El Leonés. Lo abrieron al poco de venir de León, y allí se conocieron mis padres. Trabajaron allí todos, mis abuelos, mis tíos, y cómo digo, mis padres. Recuerdo a mi madre en la cocina junto a una estufilla eléctrica, haciendo las tapas. Y cómo no acordarme del perro, Satán (curioso nombre...) que se escondía bajo la mesa los días de tormenta. También recuerdo el teléfono rojo que había en la barra, y la máquina tragaperras. Todas las tardes, se juntaban allí unos cuandos señores del barrio a jugar la partida de cartas. En la cocina, había una escalera gruesa, de madera, que daba a un altillo en el que se almacenaban algunas cosas.

Hoy está completamente reformado, la barra ya no está a un lado, si no en el centro, con forma de U, y los baldosines son mucho más modernos. Ya no trabajan allí mis padres, ni mis tíos, y mis abuelos se jubilaron y alquilaron el negocio. Pero yo recuerdo aquellas días jugando en la calle, esperando a que mis padres acabaran...

martes, 25 de enero de 2011

El Ayer y el Hoy

 
 


Buscando unas fotos antiguas, me he encontrado con este tesoro que quiero compartir con vosotros. Corría el año 1978, y cómo véis, nuestra Plaza Mayor, lo único que conserva en ambas imágenes es la estatuta de Alfonso X el Sabio, nuestro fundador. El edificio de atrás, ahora es completamente nuevo, excepto la zona dónde está instalado el carillón. Me llama la atención el cartel de Alianza Popular, y el de la Gafita de Oro, otra de esas tiendas de antaño que desaparecieron. Alfonso X antes parecía querer copar todo el protagonismo, situándose en medio de la Plaza.

Fijándonos un poco más, vemos al fondo algún coche, pues incluso yo recuerdo vagamente cómo antes pasaban vehículos por la Plaza Mayor, creo recordar que a ambos lados, sin ser ésta peatonal.

Es una pena no tener apenas fotografías antiguas, excepto las de algún libro que se ha publicado, pues hay cosas muy curiosas, y que a los nostálgicos cómo yo, nos gustan.

Esta entrada os la dedico a todos los que amáis Ciudad Real, los que os gusta perderos en las fotografías antiguas y trasladaros a otros tiempos. Y especialmente a Fran y Saúl, que seguro que les gusta esta fotografía mucho, y a Miguel, que es otro nostálgico de lo añejo.

lunes, 24 de enero de 2011

Tiendas de antaño III


Ahi va otro de esos sitios antiguos. Nadie sabe muy bien de qué esta tienda, pero el caso es que todo el mundo va allí cuando no encuentra algo. Lo mismo te venden tornillos que una silla de caballo... Esta tienda lleva toda la vida en la calle Paloma, ha pasado ya unas cuantas generaciones y es de las que mejor se mantienen. El otro día al pasar por allí, me di cuenta de que ya habían cambiado el rótulo de la fachada. ¿Cambiarán también la decoración?

lunes, 17 de enero de 2011

Tiendas de antaño II



Aqui os dejo otras dos tiendas de esas de las de antes, de las de toda la vida. Y es que en la Calle Postas aun quedan varios comercios que se mantienen en pie desde hace muchos años. Comercios que aguantan a las grandes superficies, y a los chinos, que cada vez van comiendo más terreno. Pero estas dos tiendas son de las que siempre tienen clientes, sea la época del año que sea.
Se la dedico a todos mis amigos nostálgicos: Fran, Leti, Saúl, Rubén...

viernes, 17 de diciembre de 2010

Tiendas de antaño




Esta es la primera de una serie de entradas que quiero dedicar a los pocos establecimientos antiguos que aún quedan en Ciudad Real. Esas tiendas en las que aún vemos letreros escritos de puño y letra, en las que al entrar te da ese sabor a rancio, a añejo, a estar en la serie "Cuéntame"
Tiendas con ese trato personalizado, en las que te conocían de toda la vida y te ponían al día de todo lo que pasaba en el barrio. Ya quedan pocas, van desapareciendo, dejando paso a franquicias y grandes superficies, y ultimamente a muchos negocios chinos.
Hoy os pongo tres fotografías curiosas de esta tienda de comestibles tan casera que encontramos en la calle Calatrava, muy cerquita del colegio San José, seguro que a todos os suena. Sus dueños llevarán ahi toda la vida, y es de las pocas que aun conservan esa esencia añeja, con sus cartelitos hechos a mano, sus productos tan naturales cómo la vida misma...
Le dedico esta entrada especialmente a mi amigo Fran, que se que le va a gustar.

domingo, 21 de junio de 2009

Fotografías fijas en la Memoria





Hace unos días hicieron una encuesta a 100 internautas para que votasen que 3 fotografías consideraban las más importantes de la historia. La primera elegida era una instantánea de la bomba atómica lanzada sobre Nadgasaqui . La segunda, el hombre pisando por primera vez la luna. Pero la tercera fue la que más me gustó: mostraba dos enamorados besándose mientras el mundo gira a su alrededor.

Me gusta saber que entre las tres fotos más importantes de la historia están dos enamorados, congelados en un beso interminable, refugiados contra el olvido.
Quizás eso es lo que sentimos cuando vemos fotografías antiguas, que por ellas no pasa el tiempo, como esos mosquitos atrapados en ámbar durante millones de años. El mundo sigue adelante, pero ellos se quedan allí atrapados para siempre, sin cambiar. Como las fotos guardadas en una caja de zapatos. Instantáneas de otro tiempo, que nunca volverán.


Una vez le preguntaron a Lewis Haind, un fotógrafo de guerra, por qué había elegido esa profesión. El contestó que si pudiera contar con palabras todo lo que veía, no necesitaría cargar todo el día con una cámara de fotos. Que ciertos momentos de belleza, de desolación, de horror, y de heroísmo, estaban más allá de las palabras. Yo también lo creo. Hay cosas que no podemos explicar con simples palabras. Cosas como seguir vivos. Sentimientos como el amor y el compromiso. O sensaciones como volver a abrazar a un amigo. Quizás por eso nuestra vida se compone de imágenes, momentos congelados en el tiempo para siempre. De decisiones que cambian sin remedio el rumbo de las cosas. De fotografías fijas guardadas en la memoria, que nos recuerdan cada segundo lo hermoso que es vivir.