lunes, 16 de noviembre de 2009

Un color, un ambiente y una luz especial








Después de buscar mi paraíso el sábado pude disfrutar de él. No podía ser en otro sitio que no fuera Sevilla, y si encima tengo la dicha de compartirlo con mi gente del alma, ¿qué más se puede pedir? Aunque siempre falta alguien (que me hubiera gustado compartir un día así con mi hermana, y también con alguno más de los que me hacen sonreír a menudo: Fran, Leti, Relea...) la sonrisa de felicidad no desapareció de mi cara en todo el día, aun agotada por lo intenso del día.
Y es que Sevilla, es mucha Sevilla. Nada mejor para cargar las pilas que una injección de energía positiva en esta ciudad, para mi, la más especial, la más bonita del mundo, y es que, como digo muchas veces, allí tengo un trocito de mi corazón.
Sus calles perfumando incienso aún sin ser cuaresma ni semana santa, sus rincones, el buen gusto con el que trabajan en las cofradías, la belleza de sus templos, de sus capillas, de su giralda que vigila una ciudad llena de magia.
Una ciudad especial, un día especial, y lo mejor de todo: lleno de vivencias con gente especial. Necesitaba saborear intensamente momentos dulces y mágicos.
Gracias a todos.



miércoles, 11 de noviembre de 2009

Libros

¿No os ha pasado a veces que un libro os engancha tanto que estáis deseando seguir con el, y a la vez no acabarlo nunca? La verdad es que hace tiempo que no me engancha tanto uno. Hace poco me leí "La Tregua", de Mario Benedetti, y aunque me gustó, no me encantó como otros. Anoche me leí por enésima vez algunas leyendas de Bécquer, cómo "El monte de las ánimas" y "El miserere" y de este si que no me canso ni me aburro, y habran sido cientos las veces que he leído sus rimas. Me pregunto por qué ya no hay escritores cómo el, por que no hay pintores como El Greco, ni tanto arte cómo en otras épocas.
Ahora tengo ganas de leer la saga de Crepúsculo y el nuevo de Dawn Brown, que "El Código da Vinci" fue uno de esos libros que me engancharon mucho. La verdad es que no leo todo lo que debería o me gustaría, y a veces soy incapaz de acabarme un libro por que no me gusta lo suficiente y lo dejo a medias, con un marcapáginas, esperando terminarlo algún día.
El año pasado tuve la oportunidad de conocer algunos de los lugares que inspiraron a Bécquer en Toledo para algunas de sus leyendas, la casa dónde vivió, y muchos de sus rincones preferidos de esta ciudad histórica. La verdad es que era pura magia, cómo estar metida en las páginas de ese libro que tantas veces he leído. Y es que no hay nada mejor que vivir las cosas en primera persona, y se quedan ganas de volver a revivirlas una y otra vez.
El mundo de los libros, lleno de historias, reales y fantásticas, imaginarias, tristes, alegres, auténticas, de cuento... pero un mundo que mientras te sumerges en el, te enganchas tanto que te olvidas del tuyo propio.
Esta entrada se la dedico a mi tía, la que me regaló mi primer libro (esos míticos cuentros de Greem) con 5 años y compartió su pasión por la lectura (ojalá yo leyera la mitad que ella)

martes, 10 de noviembre de 2009

Looking for Paradaise



¡¡¡Por fin lo tengo en mis manos!!! Cómo cuando era peque y esperaba la llegada de los reyes magos, con la misma ilusión he esperado este disco. Aunque no he parado de saborearlo desde el sábado (¡¡¡gracias Olguich!!!) hoy por fin lo tengo en formato de coleccionista. ¡Qué fotos! ¡Qué guapo! Y lo que es mejor de todo: ¡PEDAZO DE DISCO! Cuando crees que Alejandro ya no puede hacer nada que te guste más que lo anterior, va y te sorprende. Nos encontramos con un disco con toda la esencia romántica de los primeros, pero con la madurez de todos estos años. Musicalmente perfecto, y con unas letras maravillosas, cómo solo podía hacer él, EL MAESTRO.



Esta mañana todo eran mensajes al móvil, de Olguich, de Mayte y de mi prima desde ayer diciéndome lo mucho que le gustaba el disco. Y es que de las diez canciones, no sabes con cual quedarte. “Nuestro amor será leyenda” “Sin que se note” “Desde Cuando” son sólo tres de ellas, de las que me han llegado “más adentro” Y es que con letras como “ Desde cuando te estaré esperando, desde cuando estoy buscando tu mirada en el firmamento, va temblando. Te he buscado en un millón de auroras, y ninguna me enamora, y al final cuando te encuentro, estabas sola”… ¿quién no se enamora?


Me pasaría días enteros hablando del disco nuevo, de Alejandro, de cada una de sus canciones, de sus palabras, de sus melodías, pero mejor que lo disfrutéis vosotros mismos. Sólo diré que a mí me ha vuelto la sonrisa a la cara, y que desde el sábado soy un poquito más feliz. GRACIAS, ALEJANDRO.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Siempre medio lleno


Primera entrada en el blog desde mi nueva casa. Aquí no llega ni la línea de teléfono por lo que estoy conectada desde un pincho usb de esos que va fatal, asique lo mismo ni termino la entrada... Esto de tener luz natural (la luz, materia prima de la fotografía, ese maravilloso universo...) y ver la calle (aunque sin nadie nunca) por la ventana, es toda una novedad para mi.


Cómo sabéis los que os habéis preocupado en preguntar estos días, la mudanza ha sido toda una pesadilla, pero para más detalles, y cómo es largo de explicar, os paso el enlace al blog de mi hermana, que ella ha sido la encargada de hacer la crónica "oficial" jeje:



Pues eso, que después de toda la odisea de la mudanza, estoy deseando volver a la normalidad, aunque ultimamente estoy en uno de mis peores momentos, y es cuando me he dado cuenta de a quiénes realmente le importo y quienes pasan. El ser humano es egoísta por naturaleza, cómo dice mi hermana, y va muy a lo suyo. Hay veces que pones todo de tu parte y esperas recibir lo mismo, y cuando no es asi, te llevas el palo. Hay gente que está a muchos km de distancia y luego son los que mas cerca están de ti, y en cambio, a los que tienes a la vuelta de la esquina los ves tan lejos a veces...


"La gente cambia, y la mayoría de las veces suele ser para mal. Es muy difícil que una persona cambie para bien, yo el primero" Esa frase que hace diez años me dijo un amigo se me quedó grabada a fuego en mi corazón. Efectivamente, el fue el primero que cambió, y el consejo que me daba sobre una tercera persona, no lo consideré y le di una segunda oportunidad, que sólo sirvió para hacerme mucho más daño. Después de eso, me costó muchísimo volver a confiar en alguien, y ahora es mi amigo de entonces el que ha cambiado y no precisamente para bien.


Aún así, a día de hoy, y después de pasar aquel horror del que muy pocos sabéis porque quise enterrar en el tiempo, volví a confiar en la gente, y hasta el día de hoy, lo hago a muerte. Una pena que a veces esta confianza sólo sirva para llevarme palos y disgustos.


Cómo sabéis soy una persona positiva, siempre veo el vaso medio lleno, (de agua o de aire, pero medio lleno) e intento sacar el lado bueno de todo. Ultimamente no se que me pasa que soy incapaz de hacerlo, tal vez las circunstancias me superan, y en vez de ver el mundo de colores lo veo en blanco y negro, bonito contraste para la fotografía, pero no para la vida. Espero que sólo sea cuestión de tiempo. Mi tía dice que la única vez que estuvo al borde de la depresión fue con su mudanza, y la verdad es que no me extraña, porque ganas de tirarse por la ventana no faltan, y si a eso le sumas los sinverguenzas con los que me he topado ultimamente, y por los que no merece la pena ni una línea de este blog, y diversas historias, pues voy abriendo ya la ventana y preparandome...


Bueno, no me gusta hablar tan personalmente de mi, pero esta vez tenía que descargar un poco mi adrelanina. Gracias a todos los que os preocupáis por mi, los que no os cuesta mandar un simple sms o una llamada para saber cómo estoy, los que me aguantáis en mis momentos de bajón, (sobretodo a ti, que no se cómo no has sido tu el que me has tirado ya por la ventana) Gracias a los que estáis cerca de mi, los de aquí y los de la distancia...


Os quiero.

sábado, 31 de octubre de 2009

Mudanza




Pues por fin ha llegado la hora... Sólo nos queda un día más en la casa dónde he vivido practicamente toda mi vida, excepto mi infancia, que la pase con mi Yaya y mis tías.

La verdad es que si hubiera sido por mi, no nos iríamos, más que nada por no ver a mi padre agobiado como lo estoy viendo, pero... bueno, al menos parece que le hace ilusión esto. Ojalá también pueda empezar a disfrutar de la vida, saber lo que es salir a cenar un día, irse de vacaciones sin preocuparse de nada más...


Ahora todos mis recuerdos están empaquetados o amontados en un armario nuevo. Toda la casa llena de cajas, y las paredes casi sin fotos o cuadros ya, que es lo que más pena me ha dado quitar. Ahora a una zona nueva, de momento, incomunicada del mundo, sin teléfono ni internet, sin autobuses... pero bueno, al fin y al cabo esto no es Madrid, sólo que ahora en vez de bajar a la calle y tener un pie en la plaza del pilar, me costará unos minutos más. Intentaré acostumbrarme, sobretodo los primeros meses que serán más duros por eso de la incomunicación, pero en fin...


Lo dicho, si necesitais algo, ya sabéis mi móvil :p

martes, 27 de octubre de 2009

Internados de otros tiempos






A veces es necesario que la caja tonta nos recuerde que para los nuestros hubo una época en la que no todo era tan fácil como ahora. El "Curso del 63" me ha hecho saber de una manera más real las mil anécdotas que me contaban mis tías sobre sus años en distintos internados españoles. Cuando murió mi abuelo ellas eran muy pequeñas, y mi abuela, la pobre no tenía apenas dinero ni para comer, con lo que, con todo el dolor de su corazón, las tuvo que mandar internas a los colegios de huérfanos de ferroviarios que había antiguamente. Alicante, Torremolinos, Palencia... y así hasta que mi abuela a fuerza de aguja y dedal consiguió traerlas de nuevo con ella.
Pero si en algo me recuerda este "curso del 63" a mis tías, especialmente, es a mi tía Laura. Por entonces, era un poco revolucinaria (entiéndase "revolucionaria" por aquella época, en la que ni por asomo se le ocurría darle una mala contestación a una monja) Siempre ha sido un poco olvidadiza, y bastaba con que una monja le dijera que se tenía que hacer dos coletas para cenar, para que ella llegara con el pelo suelto y le tocara cenar fuera del comedor y de pie. Esto me lo contaba ayer mismo. O su curiosidad por saber cómo era el office de las monjas que le costó más de un castigo.
Mientras para mi tía Mari era un trauma y un llorar continuo el estar allí, lejos de su madre y encerrada, mi tía Laura se lo tomaba con mucha más filosofía. Era optimista por naturaleza, y se preocupaba de disfrutar al máximo de lo que tenía y le ofrecía la vida en cada momento. Ella apenas conoció a mi abuelo, esto tiene su lado negativo, porque apenas se acuerda de el, pero tal vez también tuvo su lado bueno al no ser tan traúmatico para ella.
Después de sus años de internado, volvió a Ciudad Real, dónde mi abuela, tras venir de Albacete, ya tenía su piso propio, y finalizó sus estudios de administrativo en los Salesianos Hermano Gárate. Aún recuerdo en las fiestas, cuando me llevaba de la mano a "la vaquilla" que soltaban en el patio, y veíamos a mi tío (por entonces novio de ella) correr delante de ella con algún que otro revolcón. También recuerdo las horas que se pasaba enseñándome canciones y grabándolas en aquel viejo cassette negro que aún ronda por casa de la Yaya. O las tortuguitas que me compraba y que a todas bautizabamos como "Casimira". Y cómo olvidar los ratos en los "jardinillos de los soldaos" o en la "plazuela", o las tardes de lluvia haciendo construcciones con las piezas de los lego.
Ella siempre ha estado cerca de mi, confidente en muchas ocasiones, pañuelo de lágrimas en otras, y compartiendo miles de sonrisas en muchas más. Por eso hoy, me apetecía dedicarle este trocito de mi blog. Porque algún día me encantaría ser tan buena persona como ella, por ser una gran tía, una estupenda madre, una hija genial y la mejor hermana.
Te quiero, Laura.

domingo, 18 de octubre de 2009

Mi verdadera Hermandad












Gracias... Porque me habéis demostrado lo que de verdad significa la palabra HERMANDAD, a pesar de todo y por encima de todo. Porque independientemente de imágenes, de titulares, de gustos personales y todo lo demás, estamos UNIDOS. Porque aunque podamos debatir y discutir sobre las cosas que nos parecen bien o mal, lo hacemos siempre desde el RESPETO y con educación, cosa tan excasa en estos tiempos que corren. Gracias a cada uno de vosotros:

A ti, Leti, por tu dulzura y amabilidad, por estar siempre dispuesta a echar una mano, por ayudarme en mi ilusión de vestirla de negro... Por compartir conmigo tu sabiduría y tus conocimientos, es todo un honor.

A Relea, por demostrarme que eres un amigo de los de verdad, porque vas con el corazón por delante, y por preocuparte en arrancarme una sonrisa.

A Pedrito, porque sabes llevar los problemas con la misma armonía que tienen cada una de tus notas, por sonreír aunque el cielo esté descargando tormentas.

A Lalo... que decirte a ti. Es un lujo tenerte como amigo, cada día admiro más todo lo que sabes. Por apoyarme e intentar darme una explicación a cosas que no la tienen.

A Saúl, por tu buen humor, por saber escuchar, por tu diplomacia... Por ser tan agradable siempre.

A Fran, por tu disposición, por ofrecernos todo lo que tienes, por tu risa, por tus palabras...

A José Luis, por ser tan sincero y tan transparente como el agua, porque eres tan buena persona como cofrade, y ya es decir.

A Rubén, por preocuparte siempre por saber mis pensamientos, mis alegrías y mis penas, por estar a mi lado, por la intensidad que hemos vivido este último año, compartiendo belenes, cofradías y días y noches de vivencias mágicas.

A Naxete, porque has sido todo un descubrimiento, por tu madurez asombrosa, por ser todo un caballero, por tu ilusión y tu piedad infinita.

A Perxe, porque estás siempre dispuesto a escuchar. Porque eres antetodo una BUENA PERSONA, y porque es un orgullo tener gente cómo tu en un mundo en que predominan los hipócritas.

A Blanca, porque aunque las dos tengamos mucho carácter, la amistad está por encima de todo, por confiar en mi, y compartir sueños de una madrugá que dificilmente olvidaré.

A Jorge, por tantos y tantos momentos compartidos de ilusiones, sueños, magia. Por ser mi confidente, por tu amor a EL, por tu comprensión...

Al Padre de nuestra familia, Juan Alberto. Pocas palabras podría decirte a ti para expresarte tanto... Por hacerme comprender el verdadero significado de las cosas e intentar darme siempre alguna explicación o razonamiento. Por tu cariño, tu tiempo, tus palabras... Simplemente, por ser cómo eres, el pilar que sostiene nuestra pequeña pero gran hermandad.

A mi hermana, porque SIEMPRE ha estado y estará ahi, por que ella es uno de los grandes pilares de mi vida, por aconsejarme y advertirme en cada momento sobre ciertas "personas" e intentar protegerme (ojalá te hubiera hecho caso en muchas ocasiones)

A ti, Olga. Te he dejado para el final, porque no se ni qué decir. Porque lo único que me queda con todo lo que está pasando ultimamente es tenerte ahi, y saber que seguirás a mi lado, porque a pesar de todo, sigues compartiendo conmigo el amor hacia ELLA, por compartir tantos buenos momentos y sonrisas, pero sobretodo por compartir lágrimas y tantos palos.

Y por supuesto a Javi. Por estar a mi lado en cada segundo. Por apoyarme, por tu cariño... Por aguantarme día a día, por tu entusiasmo a veces agotador con las cosas, porque envidio tu ilusión, por quererme tanto...

Y a todos los que estáis cerca de mi y me compréndeis: Miguel, Paco, Carmen Mª, Cristina... Por ser tan buenos.

Gracias a todos y cada uno de vosotros, por estar a mi lado y ser mi verdadera Hermandad. Soy muy afortunada de teneros ahi. Os quiero, con toda mi alma.

lunes, 12 de octubre de 2009

Berrea 2009

El Rey del Bosque
La Jefa

Familia Feliz


Escondido entre árboles
Descansando de un duro día
Por fin, al tercer año de ir a la berrea del ciervo, hoy he tenido la suerte de poder comtemplar de cerca este precioso ejemplar, junto a su familia. Cómo sabéis me encantan los animales, disfruto de la naturaleza, pues no hay mejor sonido que el del murmullo del viento, ni mejor paisaje que cualquiera que nos ofrezca un colorido variado sin la contaminación urbana.
Uno de los espéctaculos más impresionantes que nos ofrece mamá naturaleza es la berrea del ciervo, que se produce por estas fechas, con los colores amarillentos ya del otoño. Los venaos elevan sus corvas, bramando a los cuatro vientos. Luego, comenzarán las peleas por hacerse con un harén de hembras a quien transmitir los genes para generaciones venideras. Las cuernas golpean y se enredan entre sí, sin llegar a herirse ningún contrario. Tan sólo se limitan a mostrar su fuerza al contrincante.
Tras varios días de luchas agotadoras, los machos ganadores cubren a las hembras de sus harenes. Después de ocho meses de gestación, darán a luz, en el mes de mayo, a una sóla cría (raramente, dos) denominada jabato o cervatillo, quién, nada más nacer, se pondrá en pie con ciertas dificultades y comenzará a mamar. Los cervatillos son miméticos y adoptan diversas posturas con el objeto de pasar desapercibidos durante toda su época infantil. Mamará durante unos cuatro meses y permanecerá junto a la hembra hasta el siguiente parto.
A últimos de marzo, el ciervo sufre la pérdida de las astas o desmogue. Pocos días después, comienza a crecer la nueva cuerna, lo que supone un esfuerzo para el ciervo que, durante los cuatro o cinco meses de formación, tiene que asimilar varios kilos de sales cálcicas y fosfóricas. Las cuernas crecen recubiertas de una piel muy vascularizada y sedosa denominada terciopelo o borra.En el mes de julio, la cuerna alcanza su tamaño máximo y el alto nivel de testosterona en la sangre hace que el terciopelo se quede sin irrigación sanguínea y, por tanto, muera. Para ayudar su caída, el animal se frota contra los árboles en lo que se conoce como escoda. Liberada de su recubrimiento sedoso, el asta presenta un color blanco al principio, para luego amarronarse. Las cuernas no son su único carácter identificativo, pues suelen marcar sus territorios con glándulas odoríferas, que poseen en los lagrimales del ojo, y con orín, durante el celo.
Los rebaños de ciervas son auténticos matriarcados dirigidos por una vieja hembra que establece una rígida jerarquía entre las demás. Es ésta la encargada de desplazar y detener al grupo y elegir los lugares de descanso y la comida de la manada.
Y después de haber aprendido un poquito más sobre el apasionante mundo natural, aquí os dejo las últimas fotografías que he realizado esta misma tarde, antes de que mi querido objetivo 18 - 200mm muriera de repente, sin avisar... Espero que tenga solución, porque no se que haré sin poder enseñaros mis sueños a través de mi objetivo :(


miércoles, 7 de octubre de 2009

Un ángel más en el cielo



Todos esperabamos ya la triste noticia... pero aún así nunca te haces a la idea de ello. Anoche mi hermana me dijo que ya había sucedido. La verdad es que aún no soy capaz de creérmelo, igual que no me imagino cómo estabas los últimos años. Me lo contaban y se me saltaban las lágrimas, pues era incapaz de creer que una persona que estaba llena de vida y alegría ya no recordara ni la cara de su gente querida. No conocías a nadie, y no sabías muy bien lo que hacías... Enterarme de todo esto, aun estando a tantos kilómetros, me hizo sentirme muy triste.
Por eso prefiero recordarte como tú eras. Recordar tu delicioso arroz con leche, y las torrijas que nos hacías en semana santa. Las horas que pasabas haciendo punto para que todas tuvieramos patucos y jerseys. Tus crepes, tus croquetas... Tus idas y venidas desde Santander. Tus excursiones con la Yaya a Alicante, Valencia y tantos otros sitios. Tus palabras siempre llenas de cariño, pues nunca escuché de tus labios una regañina ni una mala frase. Las largas tardes de parchís en las que nadie te ganaba.
Y cómo olvidar aquel viaje a Santander contigo con sólo 9 años. Aún recuerdo la antigua estación, y las largas horas de aquel tren que tenía hasta camas. Aunque allí tenías tu casa y formaste tu familia, gran parte de tu corazón lo tenías en esta tierra manchega. Tú fuiste la "culpable" de que Mari y Laura ya no quisieran veranear en otro sitio que en aquel pueblecito del norte llamado Suances. Recuerdo cuando me enseñaste el bosque y fui a coger moras.
Sabía que te irías y no te iba a ver, que no iba a despedirme de ti... pues ya no recordabas. Por eso prefiero guardar ese último recuerdo de la última vez que viniste, hará unos 7 años. Sentada en una terraza del torreón con la Yaya, y desprendiendo la misma alegría y vitalidad de siempre.
Ahora se que ahí arriba hay un ángel más que nos cuida. Gracias por tantos años de dulzura, de cariño, de ilusiones compartidas... Gracias por esas miradas de azul del mar y esas sonrisas. Cuida mucho a la Yaya desde ahí arriba, que ya sabes que está un poco triste.
Te queremos, tía Carmen.

martes, 6 de octubre de 2009

Se acabó el Sueño



Y cómo si de un sueño se tratara, se acabó... Entre una nube de incienso llegaba a casa el último pedacito de ilusión. Terminan días de nervios, de llamadas, de ilusiones... para dar paso a otros de rutina y frío. Contamos los días para ver cuánto queda para volver a vivir esta bendita locura, y vivimos con la ilusión de que quizás, algún día, se vuelva a repetir.
Mientras, nos quedamos con el sabor a canela y el olor a nardo que nos ha invadido estos días. Guardamos en nuestras retinas la imagen del sueño hecho realidad, y casi volvemos a sentir escalofríos en nuestra piel al recordarlo todo.
Momentos únicos, mágicos, especiales... Momentos que recordaremos una y otra vez, al menos hasta que llegue la próxima cuaresma y podamos volver a SOÑAR.