sábado, 18 de enero de 2014

¡Felicidades!

Como comentaba en mi anterior entrada, este año, quiero intentar hacerle un huequecito en mis paraísos a todas esas personas que me rodean y que dan Luz a mi vida para guiar mi camino. Aprovechando que hoy celebra su XXVIII aniversario, voy a empezar por él.

Para mi siempre será el Prioste de Dios, lleve o no unos alicates en la mano. Y es que un prioste va mucho más allá de una caja de herramientas y unos cuantos montajes o desmontajes. Quien le conoce, sabe que Jorge y la palabra Nazareno tienen una unión indestructible. Cuantos desvelos, cuantos esfuerzos siempre en segundo plano, cuántas horas...Siempre en el lugar que le han solicitado.

Pero además, Jorge es un gran amigo de sus amigos, y sabe estar en cada momento, ofreciéndote todo lo que tiene, haciendo que sientas a su familia como tuya (gran familia los González Rivas) y compartiendo los buenos y los malos momentos.

Son muchas las cosas que nos unen, y hoy puedo decir que me siento orgullosa de contar con su amistad.

¡Muchas felicidades amigo!





lunes, 13 de enero de 2014

He aprendido...

Han pasado ya trece días del comienzo del nuevo año, y aún no he dado un poquito de Luz al blog durante todos ellos. Trece, ese número que hasta hace un año, había sido un número sin más, sin supersticiones, sin ser nada más que eso, una cifra...Pues bien, después del "impass" de todo lo pasado, me vuelvo a proponer que vuelva a ser lo que nunca debió dejar de ser...sencillamente eso, un numero más. Por eso quizá hoy es un buen día para comenzar los apuntes del nuevo año.

He aprendido que los abrazos se pueden colorear. Que una casa no son cuatro paredes, si no el calor que desprenden. Y no hay calor sin cariño. He aprendido, que en la amistad y la confianza no hay distancias que valgan. Porque hay quienes están cerca físicamente, y muy lejos de tu alma...He aprendido, que los amigos de verdad son los que conocen tus mayores defectos, los que te hablan con transparencia, los que incluso se enfadan contigo por haber hecho mal las cosas...Pero a pesar de todo, te perdonan, te quieren y siguen a tu lado siempre. He aprendido que con los años, sólo envejecemos si queremos, que el cariño a los tuyos se fortalece y se afianza, por muchos años que pasen.

Y que el tiempo es relativo. Que hay que disfrutar cada momento como si fuera el último, o al menos, intentar luchar por hacerlo posible. Que hay que intentar cumplir los sueños, por los que no pudieron hacerlo y por hacerles sonreír viéndonos felices, allá dónde estén.

He aprendido que cada día puedes encontrar un motivo para sonreír...Y que las lágrimas pueden ser menos amargas si tienes un abrazo dónde refugiarte. Y también he aprendido que no todas las lágrimas tienen por qué ser amargas. He aprendido que en la vida, como en la fotografía, todo lo negativo hay que pasarlo a positivo después. Y que las sombras no son más que una parte más provocada por la Luz.

He aprendido que tengo mucho que aprender de cada persona de las que me rodean, y por ello, este año, intentaré hacerle huequecito a cada una de ellas en este lugar. Porque cada persona que hay en mi vida, es un paraíso que desprende la Luz que necesito para iluminar mi camino.

He aprendido que mi objetivo debe captar felicidad...Y que los únicos negativos que vea sean estos...


lunes, 30 de diciembre de 2013

Pasaremos todos y quedaran Recuérdalo... una canción.

Querido 2013

Creí que nunca iba a llegar el momento de despedirnos, de decirnos adiós. Y mira que jamás me gustaron las despedidas, pero has sido tan cruel que hasta en eso me has cambiado. 

Hoy me pongo, como cada vez que llegan estas fechas, frente a ti, para recordar, para analizar, pero sobretodo, para aprender. Aunque ha sido a buen seguro el año que menos he escrito en mis paraísos, quizás por estar demasiado tiempo en la sombra, faltos de Luz.

Jamás pensé que serías tan duro, aunque supongo que nadie piensa en ello. He ido cogiendo tus días según me han venido, algunos quedarán por siempre grabados en mi alma, otros simplemente, pasaron sin más.

Te has llevado mucho contigo, y lo peor no es eso, si no que ya nunca se podrán recuperar tantas de esas cosas... Aquel 22 de Febrero quedará como el más duro, cruel y difícil de los días vividos hasta ahora en mi vida. Contigo te llevaste a mi amigo del alma, a mi confidente, a uno de los pilares más importantes en mi vida. Aún sigo sin entender aquella sacudida tan violenta, y creo que jamás podré hacerlo. Me quedo con aquella última mirada, quizás porque ni siquiera sabía, ni imaginaba que sería la última. Pero no puedo evitar seguir echándole de menos cada noche, en conversaciones que duraban horas, ni cada atardecer, cuando la puesta de sol parece querer pintar su sonrisa... Le echo de menos cada día, en cada momento, pero hay algo que a pesar de todo, nunca nadie podrá llevarse. Y es que hay cosas que prevalecen más allá de la vida. Y él siempre estará, y seguirá dándome lecciones de entereza, de coraje y de fuerza, cómo solo los valientes saben hacerlo. 

Aún cuando estaba intentando recuperar el aliento de este duro golpe, apenas dos meses después, me volviste a golpear con dureza. Esta vez te llevaste unos 20 años de recuerdos de un plumazo y además le robaste la sonrisa a la que ha sido y será otro de los pilares más fuertes de mi vida, si no el que más. Tampoco podré olvidar nunca aquel 30 de abril... No solo cambió su vida por completo, si no la de toda una familia. Adaptándonos como hemos ido pudiendo, como nos han venido las cosas, con nuestros más y nuestros menos, con nuestras diferencias, pero siempre, unidos. Porque si algo tengo claro, es que cada uno de nosotros, siempre, siempre, lo único que hemos querido para ella ha sido lo mejor. Y eso es lo positivo de todo esto.

Pero no sólo te has llevado contigo esto. Además, has arrancado mi esperanza, mi fe y mi ilusión. Lucho cada día por recuperarlas, por volver a ser "la que siempre sonríe" por no solamente seguir en pie, si no, por seguir caminando.

Y es que, querido 2013, no recordaba un año tan cruel como tú, tan largo, tan difícil... Pero también he de decirte, que me has dado la lección más increíble de vida que pudieran darme. Quizás ahora valoro cada minuto de mi tiempo mucho más. Quizás he aprendido a apreciar más los simples momentos, los pequeños gestos. No es que antes no lo hiciera, pero ahora son tesoros.

También me quedo con todos aquellos que han estado a mi lado en todos tus momentos crueles, los que me han sujetado cuando las fuerzas me impedían levantarme, los que me han prestado su hombro para que lo empapase con mis lágrimas, en el más literal de los sentidos, los que a pesar del tiempo, siguen preguntándome cada día cómo estoy, o qué tal se encuentran los míos. Y es que de todos es sabido, que cuando pasa una desgracia, los primeros días, todos se ponen la "medalla de amigo" pero no son todos los que prevalecen.

Esto es algo que siempre me ha molestado profundamente. Cuando recuerdo aquel trágico día, aún siento rabia de haber tenido que escuchar, leer o que me contaran, de aquellos versos vacíos, que solo buscaban un momento de aplauso fácil. Y aún me sigo preguntando, dónde estaban muchos de aquellos poetas venidos a más cuando él estaba postrado en la cama de un hospital, cuando me contaba que esta vez era diferente... Pero ni siquiera merece la pena hablar de ellos, porque aquellos que un día se colocaron la "medalla de amigo"ya no engañan a nadie , porque él se fue con las ideas muy claras, sabiendo quiénes en verdad, lo eran. 

Aún con todo esto, me quedo con lo positivo. Y es que aún sabiendo todo lo que venía, no hubiera cambiado ni un solo momento de conocer a alguien que ha sido y será tan importante para mi. Porque aún desde ahí arriba me ha hecho los mejores regalos...Y he ganado nuevos amigos tan buenos y sinceros cómo él, y he ganado también, una familia, la suya que ya considero mía también...Y he ganado una lección increíble de coraje y de valentía.

Y también me quedo con los míos, con los de siempre, con los de antes y los de ahora...Con los que se han ido subiendo a mi lado en el vagón en el que viajo en el tren de la vida. Con los que son capaces aún de arrancarme una sonrisa, y no se cansan de secarme unas lágrimas que no se cuando se secaran. Me quedo con mi familia, de la que me siento tan orgullosa, con la de sangre y con la que voy formando a lo largo de la vida que es llamada Amistad. 

Me quedo con los momentos al calor de una chimenea, o sintiendo el fresco del césped en mi piel en días de verano. Me quedo con un arco iris dibujando una sonrisa enorme en el cielo de un domingo de ramos. Me quedo con el lado creativo, que este año ha sido bien grande. Con ferias de diseño que no solo han servido para darte a conocer, si no para conocer. Me quedo con los reencuentros en una ciudad califal. Con las miradas, con las sonrisas, con una marcha que sigue emocionando cuando el cansancio intenta apoderarse de tu cuerpo. Me quedo con los abrazos largos y pausados, con los paseos por calles empedradas escuchando el arte de sus entrañas. Me quedo con la Luz.

Me quedo con la música. Con esa canción que me pellizca el alma cada vez que la escucho...




viernes, 20 de diciembre de 2013

Cartero Real del Cielo

Hoy el día me sabe a nostalgia. A un atardecer que sin querer se me escapa entre la cortinilla de la cámara. Hoy la luz pinta pinceladas azules entre nubes. 

Este año no salieron de la caja las figuritas que aguardan todo el año bajo la cama. Ni se adornó con guirnaldas la casa, ni los turrones están en la bandeja del salón. Esta vez es diferente, y quiero hacer cómo si nada pasara...Pero pasa. Pasa el segundero del tiempo, empeñado a veces en enseñarnos de frente unas fechas que quiero que acaben antes de haber comenzado si quiera.

Hoy son tantos los recuerdos contra los que intento luchar, que no me dejan evadirme. Y es que, a estas alturas, debería estar ciñéndote el cordón de la túnica de paje, o ayudando a colocarte un turbante. Y debería estar guardando tus anillos para que te enfundaras los guantes, y dándote los calendarios y regalos que con tanta ilusión repartías a todos los niños (y no tan niños)

Y aunque se que esta tarde estarás, entre aquellos pasillos, repartiendo esa Salud que a ti te faltó, hoy no tengo fuerzas para recorrerlos sin ti. Y es que aún no entiendo por qué te fuiste tan pronto, por qué nos quedaron tantos planes por ir tachando de esa libreta en blanco.

Hoy el buzón real estará puesto en el cielo, y recogerá los deseos el mejor de los pajes. Aunque los míos no se cumplieron el pasado año, ahora se que tengo un ángel que me cuida.

Hoy, especialmente, Te echo de menos. Mucho.



viernes, 6 de diciembre de 2013

Las gafas de la ilusión

Hoy quiero ponerme las gafas de ver con ilusión. Las que miran al mundo desde la óptica del optimismo y ponen música a las imágenes que pasan ante ellas. Hoy quiero volver a recuperar esa "chispa" de locura, abandonar la cordura por unos momentos y dejar grabados reflejos llenos de luz desprendida por las mismas estrellas del firmamento.

Quiero que las únicas sombras, sean las que provoquen los rallos resplandecientes del sol. Quiero dejar a un lado las dioptrías de la tristeza, quiero sentir el calor del sol en mi cara, que venga el aire cargado de alegría. Quiero escribir la más grande clave de sol en la partitura del alma.

Hoy me volveré poner de nuevo esas gafas, porque es mucha la Luz que tengo alrededor para iluminar mi camino...


Foto de mi amigo Rubén Marín


domingo, 10 de noviembre de 2013

Motociclismo y olé

Hoy es un día grande. No se hablará de ello mañana en todos los bares ni la gente lucirá banderas en los balcones, ni camisetas con su dorsal favorito. El motociclismo es un deporte que solo lo entendemos y lo disfrutamos unos cuantos locos (o algo más que unos cuantos, 104.000 hoy en Cheste, y otros tantos en cada circuito) Hay quien dice que no es deporte...A mi me gustaría ver a muchos futbolistas jugar con las clavículas rotas, cómo lo han hecho este año Jorge Lorenzo o Dani Pedrosa. O ponerse a entrenar dos días después de acabar o ganar la liga, cómo lo harán esta semana estos muchachos.


Y es que las motos no es solo motor. Es rivalidad, competitividad, compañerismo, aprendizaje continuo, adrenalina, emoción...Sensaciones únicas que te hacen tener el corazón en un puño cuando, cómo hoy, dos grandes se adelantan continuamente, llegando incluso a rozarse en cada curva.


Es una de mis grandes pasiones, de la que algún día no muy lejano, quiero disfrutar en primera línea. Porque no todo es fútbol... Hoy, un chaval de 20 años, con el número 93 por bandera, ha hecho HISTORIA, si, HISTORIA en el mundo del deporte español. Por ser el más joven. Por ganar un mundial nada más llegar a la categoría reina. Por su sonrisa. Por su competitividad. Porque quien no arriesga no gana (aunque a veces haya arriesgado demasiado) Y sobretodo, por haber llevado la bandera de España a lo más alto.


Pero no solo Marc ha escrito páginas en la historia de Moto GP. No podemos olvidarnos a Dani Pedrosa y a Jorge Lorenzo, que han luchado hasta el último segundo para defender un puesto, y lo han hecho con uñas y dientes, con sudor y lágrimas, con pasión y coraje. 

Hoy estamos de ENHORABUENA. Porque España vuelve a estar la primera en la historia del deporte mundial. Y el que siga diciendo que las motos no son deporte...Es que no ha sabido disfrutar de una carrera nunca. Y no sabe lo que se pierde.

sábado, 26 de octubre de 2013

Frutos de Otoño



Junto a la primavera, la estación más fotogénica del año. Sus tonos ocres, tintados de algún grana, la belleza de lo que se va para dar paso a lo que viene, el sonido del bosque, y el murmullo del arroyo que empieza a perder su calidez. 

La naturaleza nos vuelve a pintar el mejor de los cuadros ante nuestros propios ojos. No dejéis de disfrutarlo.




martes, 22 de octubre de 2013

Tu huella es mi Paz


Tu huella es mi paz, 
y tu horizonte es mi temor 
pero tu huella es mi paz 
aunque jamás será lo mismo aquel rincón...

(Cómo no podía ser de otra manera, letra del maestro, Alejandro Sanz)


La belleza de lo sencillo


Cada vez disfruto más de las pequeñas cosas. Una puesta de sol que se te escapa entre los dedos, el sonido del agua cayendo en pequeñas cascadas por un río lleno de vida, o la sensación del aire rozándote la piel. 

Y es que estoy convencida que la mejor película para nuestros sentidos, es la que cada día nos brinda la naturaleza. No hay mejor banda sonora que la que componen un montón de pajarillos revoloteando en campo abierto, o aquel ciervo que berrea exhausto intentando conquistar.

Este año ha sido tan diferente en todo, que tampoco he tenido la oportunidad de ver el mayor espectáculo de la naturaleza...Y se ha echado de menos, mucho. 

No hay nada que me haga sentirme tan bien cómo el esplendor del campo, que me haga disfrutar tanto, desconectar, olvidarme del mundanal ruido... 

Bendita Naturaleza...

miércoles, 2 de octubre de 2013

Feliz Día


En especial a dos GRANDES policías y mejores personas, a las que por belenistas se que les gustará especialmente la fotografía que ilustra esta entrada: mis amigos Manolo Casas, y Fernando González.

Que sigáis custodiando siempre con tanto cariño las tradiciones, y que la ilusión que os mueve no os abandone nunca.