sábado, 15 de febrero de 2014

Mi amigo Chechu

Sigo con las entradas dedicadas a mi gente. Porque son ellos los que aportan la mayor LUZ de mi vida. Y hoy, aprovechando su cumpleaños, quiero hablaros de mi amigo Chechu.

Podría decir muchas cosas de él, pero si algo destaca es que es un gran amigo de sus amigos. De los que se preocupa en cuanto ve que algo no va bien, y sobretodo de los que sabe escuchar, y aconsejar. Chechu es una de esas personas en las que la palabra positivismo va unida a él. Siempre sabe como sacar una sonrisa.

Son tantos los momentos compartidos que sería imposible enumerarlos, pero a groso modo, me quedo con aquellas pandorgas, con aquel cumpleaños bailando en un porche las canciones de los Celtas, entre otros, con los sábados de Bitácora, con las navidades, con las tertulias...Y sobretodo, con las noches de los claveles, por las sonrisas que nos ha sacado, por las horas de cansancio cuando ya se empieza a desvariar...Y con los Domingos de Pasión y Madrugás, tras muchas tardes de limpieza de plata y noches de casa hermandad...

Porque es ÚNICO, y cualquiera que lo conozca lo sabe. Y yo me siento muy orgullosa de contar con su amistad, de que la "sangre morada" nos una, de que esté en mi vida.

¡No cambies nunca! ¡Te quiero!



domingo, 9 de febrero de 2014

Amistades con mayúsculas

Más de una década de amistad. Muchos momentos compartidos, momentos intensos, recuerdos que vienen a la mente acompañados de una sonrisa...Y el paso del tiempo que hace que el cariño, la amistad, la confianza, la complicidad y un sinfín de cosas más, se afiancen más cada día.

Hoy es un día muy especial para él. Sus ojos reflejaban la ilusión del niño que todos llevamos dentro al contármelo. Hoy, esa Fe que en ocasiones, consigue mover el mundo, o al menos, su mundo, se confirma en esa tierra minera de la que tan buen embajador es.

Y es que le pone tanta Pasión a todo lo que hace, que consigue contagiarte esa alegría, ese entusiasmo, esa ilusión. Seguramente porque lo hace con todo el corazón, porque pone el alma en cada gesto.

Esteban es de esos regalos que la vida te pone en el camino. Así, de repente, un día aparece, se sube al tren de tu vida, se sienta a tu lado en el vagón...Y se queda para siempre.


Son tantas las cosas que compartimos, que hasta las situaciones más duras de la vida las llegamos a tener en común. Y me honra decir que es quién me ha abierto los ojos muchas veces, haciendo darme cuenta de cosas que me cegaban y no me dejaban avanzar en mi camino. Me honra, decir que su AMISTAD es con mayúsculas, que he conocido a pocas personas tan íntegras y legales cómo él.

Esteban es de las personas que más cerca siento en mi día a día, a pesar de la distancia. De esos caballeros andantes que aún quedan y de los que la palabra elegancia la lleva por bandera.

Gracias, minerito, por tantos y tantos buenos momentos. Y también por estar siempre en los malos. Por quererme, a pesar de mis defectos, que no son pocos, y mis errores. Por ser tan buena persona...Por estar en mi vida. Te deseo todo lo mejor, en este día tan especial para ti, y por supuesto, en el resto de tu vida, en la que quiero estar siempre presente.

¡Te quiero!



domingo, 26 de enero de 2014

El tiempo, ese protagonista

A menudo, el tiempo es ese incansable protagonista que lo moldea todo a su antojo. Escribe los guiones, sin apenas dejarnos estudiarlos, improvisando cada vez que puede o quiere, dando la vuelta a situaciones a las que creíamos tener controladas.

Jamás se detiene, y avanza a veces tan deprisa que llega a atemorizarnos. Otras lo hace lento, pausado, con el sosiego de una calurosa tarde de verano. Pero siempre marcando el ritmo, el de todos.

Se empeña en desgastar las cosas, y en hacernos creer que cualquier pasado siempre fue mejor. Insiste en convertir en rutinas los momentos, las compañías, las veladas. Y en hacer de nuestras vidas una continua espera.

Esperas para coger un autobús. Para pasar a la consulta del médico. Para hacer una cola en aquel concierto tan ansiado o que te atiendan en ese restaurante de comida rápida. Esperas para que llegue aquel día señalado, para ver a personas queridas, para revivir emociones y sentimientos al escuchar unos sones. 

Y las peores esperas...Las que te hacen pensar que todo lo malo pasará, que cambiará, que la Luz volverá a brillar con fuerza. Las que te hacen aguardar cosas, gestos, detalles...Las que por alguna extraña razón te mantienen ahí, cuando la llama se ha consumido y desesperar por no conseguir que vuelva a arder.

Y mientras, el segundero sigue su ritmo, dándonos entremedias algún dulce vestido de esperanza. Y mi experiencia me dice que hay que luchar porque este impuesto protagonista, no moldee todo a su antojo, porque las rutinas no nos invadan, porque no podemos cambiar el mundo...Pero si podemos cambiar nosotros.


lunes, 20 de enero de 2014

Lo cotidiano

En estos días inciertos en que vivir es un arte, quisiera poder hablar, en libertad expresarme... Así comienza uno de los temas del gran grupo pucelano Celtas Cortos.

Decía, hace unos días en una de las redes sociales en las que todos nos encontramos más bien pronto que tarde, que no entendía el por qué del figuroneo y las ganas de protagonismo de la gente. Y es que es algo que nunca entenderé, y cada vez, que son más frecuentes estas cosas en unos y en otros, me cuesta más aún comprender.

Será que toda mi vida he apreciado más el caer del sol pintando de colores un atardecer, con buena compañía, que una comida en el mejor de los restaurantes. Será que desde pequeña me han enseñado el valor de las cosas, y sobretodo, el de las personas.

Lo bueno de haber pasado un año horrible, si es que hay algo bueno, es que te das realmente cuenta de los que están a tu lado y los que no. Mentiría si dijera que no me he sentido decepcionada por algunos de los que tenía en un buen pedestal y se han ido cayendo. Y es que me cuesta entender que haya quienes tengan tu teléfono, correo electrónico, etc, para intereses personales, pero no para preguntarte un simple "¿cómo estás?"

Me gusta la gente sencilla, la que su mejor traje es una sonrisa, la que te hace reír tan fuerte que se olvidan los problemas. La que se ríe de si misma, y no le importa lo que digan los demás. La gente humilde, que mira con sus mejores ojos, los que no necesitan disfrazarse de nada, ni aparentar nada. Los que sus mejores veladas son las que son en compañía de sus amigos, pero los de verdad, no los que les bailan el agua. Me gusta la gente que te valora por quién eres y no por lo que eres. Los que no se creen superiores. La gente sencilla, que no necesita adornar las palabras ni crear parafernalias para dárselas de nada. La que sabe bien qué es lo importante y no trata de hacerse ver más importante que nadie.

Me gusta la belleza de lo sencillo, de lo cotidiano, de lo común... 



sábado, 18 de enero de 2014

¡Felicidades!

Como comentaba en mi anterior entrada, este año, quiero intentar hacerle un huequecito en mis paraísos a todas esas personas que me rodean y que dan Luz a mi vida para guiar mi camino. Aprovechando que hoy celebra su XXVIII aniversario, voy a empezar por él.

Para mi siempre será el Prioste de Dios, lleve o no unos alicates en la mano. Y es que un prioste va mucho más allá de una caja de herramientas y unos cuantos montajes o desmontajes. Quien le conoce, sabe que Jorge y la palabra Nazareno tienen una unión indestructible. Cuantos desvelos, cuantos esfuerzos siempre en segundo plano, cuántas horas...Siempre en el lugar que le han solicitado.

Pero además, Jorge es un gran amigo de sus amigos, y sabe estar en cada momento, ofreciéndote todo lo que tiene, haciendo que sientas a su familia como tuya (gran familia los González Rivas) y compartiendo los buenos y los malos momentos.

Son muchas las cosas que nos unen, y hoy puedo decir que me siento orgullosa de contar con su amistad.

¡Muchas felicidades amigo!





lunes, 13 de enero de 2014

He aprendido...

Han pasado ya trece días del comienzo del nuevo año, y aún no he dado un poquito de Luz al blog durante todos ellos. Trece, ese número que hasta hace un año, había sido un número sin más, sin supersticiones, sin ser nada más que eso, una cifra...Pues bien, después del "impass" de todo lo pasado, me vuelvo a proponer que vuelva a ser lo que nunca debió dejar de ser...sencillamente eso, un numero más. Por eso quizá hoy es un buen día para comenzar los apuntes del nuevo año.

He aprendido que los abrazos se pueden colorear. Que una casa no son cuatro paredes, si no el calor que desprenden. Y no hay calor sin cariño. He aprendido, que en la amistad y la confianza no hay distancias que valgan. Porque hay quienes están cerca físicamente, y muy lejos de tu alma...He aprendido, que los amigos de verdad son los que conocen tus mayores defectos, los que te hablan con transparencia, los que incluso se enfadan contigo por haber hecho mal las cosas...Pero a pesar de todo, te perdonan, te quieren y siguen a tu lado siempre. He aprendido que con los años, sólo envejecemos si queremos, que el cariño a los tuyos se fortalece y se afianza, por muchos años que pasen.

Y que el tiempo es relativo. Que hay que disfrutar cada momento como si fuera el último, o al menos, intentar luchar por hacerlo posible. Que hay que intentar cumplir los sueños, por los que no pudieron hacerlo y por hacerles sonreír viéndonos felices, allá dónde estén.

He aprendido que cada día puedes encontrar un motivo para sonreír...Y que las lágrimas pueden ser menos amargas si tienes un abrazo dónde refugiarte. Y también he aprendido que no todas las lágrimas tienen por qué ser amargas. He aprendido que en la vida, como en la fotografía, todo lo negativo hay que pasarlo a positivo después. Y que las sombras no son más que una parte más provocada por la Luz.

He aprendido que tengo mucho que aprender de cada persona de las que me rodean, y por ello, este año, intentaré hacerle huequecito a cada una de ellas en este lugar. Porque cada persona que hay en mi vida, es un paraíso que desprende la Luz que necesito para iluminar mi camino.

He aprendido que mi objetivo debe captar felicidad...Y que los únicos negativos que vea sean estos...


lunes, 30 de diciembre de 2013

Pasaremos todos y quedaran Recuérdalo... una canción.

Querido 2013

Creí que nunca iba a llegar el momento de despedirnos, de decirnos adiós. Y mira que jamás me gustaron las despedidas, pero has sido tan cruel que hasta en eso me has cambiado. 

Hoy me pongo, como cada vez que llegan estas fechas, frente a ti, para recordar, para analizar, pero sobretodo, para aprender. Aunque ha sido a buen seguro el año que menos he escrito en mis paraísos, quizás por estar demasiado tiempo en la sombra, faltos de Luz.

Jamás pensé que serías tan duro, aunque supongo que nadie piensa en ello. He ido cogiendo tus días según me han venido, algunos quedarán por siempre grabados en mi alma, otros simplemente, pasaron sin más.

Te has llevado mucho contigo, y lo peor no es eso, si no que ya nunca se podrán recuperar tantas de esas cosas... Aquel 22 de Febrero quedará como el más duro, cruel y difícil de los días vividos hasta ahora en mi vida. Contigo te llevaste a mi amigo del alma, a mi confidente, a uno de los pilares más importantes en mi vida. Aún sigo sin entender aquella sacudida tan violenta, y creo que jamás podré hacerlo. Me quedo con aquella última mirada, quizás porque ni siquiera sabía, ni imaginaba que sería la última. Pero no puedo evitar seguir echándole de menos cada noche, en conversaciones que duraban horas, ni cada atardecer, cuando la puesta de sol parece querer pintar su sonrisa... Le echo de menos cada día, en cada momento, pero hay algo que a pesar de todo, nunca nadie podrá llevarse. Y es que hay cosas que prevalecen más allá de la vida. Y él siempre estará, y seguirá dándome lecciones de entereza, de coraje y de fuerza, cómo solo los valientes saben hacerlo. 

Aún cuando estaba intentando recuperar el aliento de este duro golpe, apenas dos meses después, me volviste a golpear con dureza. Esta vez te llevaste unos 20 años de recuerdos de un plumazo y además le robaste la sonrisa a la que ha sido y será otro de los pilares más fuertes de mi vida, si no el que más. Tampoco podré olvidar nunca aquel 30 de abril... No solo cambió su vida por completo, si no la de toda una familia. Adaptándonos como hemos ido pudiendo, como nos han venido las cosas, con nuestros más y nuestros menos, con nuestras diferencias, pero siempre, unidos. Porque si algo tengo claro, es que cada uno de nosotros, siempre, siempre, lo único que hemos querido para ella ha sido lo mejor. Y eso es lo positivo de todo esto.

Pero no sólo te has llevado contigo esto. Además, has arrancado mi esperanza, mi fe y mi ilusión. Lucho cada día por recuperarlas, por volver a ser "la que siempre sonríe" por no solamente seguir en pie, si no, por seguir caminando.

Y es que, querido 2013, no recordaba un año tan cruel como tú, tan largo, tan difícil... Pero también he de decirte, que me has dado la lección más increíble de vida que pudieran darme. Quizás ahora valoro cada minuto de mi tiempo mucho más. Quizás he aprendido a apreciar más los simples momentos, los pequeños gestos. No es que antes no lo hiciera, pero ahora son tesoros.

También me quedo con todos aquellos que han estado a mi lado en todos tus momentos crueles, los que me han sujetado cuando las fuerzas me impedían levantarme, los que me han prestado su hombro para que lo empapase con mis lágrimas, en el más literal de los sentidos, los que a pesar del tiempo, siguen preguntándome cada día cómo estoy, o qué tal se encuentran los míos. Y es que de todos es sabido, que cuando pasa una desgracia, los primeros días, todos se ponen la "medalla de amigo" pero no son todos los que prevalecen.

Esto es algo que siempre me ha molestado profundamente. Cuando recuerdo aquel trágico día, aún siento rabia de haber tenido que escuchar, leer o que me contaran, de aquellos versos vacíos, que solo buscaban un momento de aplauso fácil. Y aún me sigo preguntando, dónde estaban muchos de aquellos poetas venidos a más cuando él estaba postrado en la cama de un hospital, cuando me contaba que esta vez era diferente... Pero ni siquiera merece la pena hablar de ellos, porque aquellos que un día se colocaron la "medalla de amigo"ya no engañan a nadie , porque él se fue con las ideas muy claras, sabiendo quiénes en verdad, lo eran. 

Aún con todo esto, me quedo con lo positivo. Y es que aún sabiendo todo lo que venía, no hubiera cambiado ni un solo momento de conocer a alguien que ha sido y será tan importante para mi. Porque aún desde ahí arriba me ha hecho los mejores regalos...Y he ganado nuevos amigos tan buenos y sinceros cómo él, y he ganado también, una familia, la suya que ya considero mía también...Y he ganado una lección increíble de coraje y de valentía.

Y también me quedo con los míos, con los de siempre, con los de antes y los de ahora...Con los que se han ido subiendo a mi lado en el vagón en el que viajo en el tren de la vida. Con los que son capaces aún de arrancarme una sonrisa, y no se cansan de secarme unas lágrimas que no se cuando se secaran. Me quedo con mi familia, de la que me siento tan orgullosa, con la de sangre y con la que voy formando a lo largo de la vida que es llamada Amistad. 

Me quedo con los momentos al calor de una chimenea, o sintiendo el fresco del césped en mi piel en días de verano. Me quedo con un arco iris dibujando una sonrisa enorme en el cielo de un domingo de ramos. Me quedo con el lado creativo, que este año ha sido bien grande. Con ferias de diseño que no solo han servido para darte a conocer, si no para conocer. Me quedo con los reencuentros en una ciudad califal. Con las miradas, con las sonrisas, con una marcha que sigue emocionando cuando el cansancio intenta apoderarse de tu cuerpo. Me quedo con los abrazos largos y pausados, con los paseos por calles empedradas escuchando el arte de sus entrañas. Me quedo con la Luz.

Me quedo con la música. Con esa canción que me pellizca el alma cada vez que la escucho...




viernes, 20 de diciembre de 2013

Cartero Real del Cielo

Hoy el día me sabe a nostalgia. A un atardecer que sin querer se me escapa entre la cortinilla de la cámara. Hoy la luz pinta pinceladas azules entre nubes. 

Este año no salieron de la caja las figuritas que aguardan todo el año bajo la cama. Ni se adornó con guirnaldas la casa, ni los turrones están en la bandeja del salón. Esta vez es diferente, y quiero hacer cómo si nada pasara...Pero pasa. Pasa el segundero del tiempo, empeñado a veces en enseñarnos de frente unas fechas que quiero que acaben antes de haber comenzado si quiera.

Hoy son tantos los recuerdos contra los que intento luchar, que no me dejan evadirme. Y es que, a estas alturas, debería estar ciñéndote el cordón de la túnica de paje, o ayudando a colocarte un turbante. Y debería estar guardando tus anillos para que te enfundaras los guantes, y dándote los calendarios y regalos que con tanta ilusión repartías a todos los niños (y no tan niños)

Y aunque se que esta tarde estarás, entre aquellos pasillos, repartiendo esa Salud que a ti te faltó, hoy no tengo fuerzas para recorrerlos sin ti. Y es que aún no entiendo por qué te fuiste tan pronto, por qué nos quedaron tantos planes por ir tachando de esa libreta en blanco.

Hoy el buzón real estará puesto en el cielo, y recogerá los deseos el mejor de los pajes. Aunque los míos no se cumplieron el pasado año, ahora se que tengo un ángel que me cuida.

Hoy, especialmente, Te echo de menos. Mucho.



viernes, 6 de diciembre de 2013

Las gafas de la ilusión

Hoy quiero ponerme las gafas de ver con ilusión. Las que miran al mundo desde la óptica del optimismo y ponen música a las imágenes que pasan ante ellas. Hoy quiero volver a recuperar esa "chispa" de locura, abandonar la cordura por unos momentos y dejar grabados reflejos llenos de luz desprendida por las mismas estrellas del firmamento.

Quiero que las únicas sombras, sean las que provoquen los rallos resplandecientes del sol. Quiero dejar a un lado las dioptrías de la tristeza, quiero sentir el calor del sol en mi cara, que venga el aire cargado de alegría. Quiero escribir la más grande clave de sol en la partitura del alma.

Hoy me volveré poner de nuevo esas gafas, porque es mucha la Luz que tengo alrededor para iluminar mi camino...


Foto de mi amigo Rubén Marín


domingo, 10 de noviembre de 2013

Motociclismo y olé

Hoy es un día grande. No se hablará de ello mañana en todos los bares ni la gente lucirá banderas en los balcones, ni camisetas con su dorsal favorito. El motociclismo es un deporte que solo lo entendemos y lo disfrutamos unos cuantos locos (o algo más que unos cuantos, 104.000 hoy en Cheste, y otros tantos en cada circuito) Hay quien dice que no es deporte...A mi me gustaría ver a muchos futbolistas jugar con las clavículas rotas, cómo lo han hecho este año Jorge Lorenzo o Dani Pedrosa. O ponerse a entrenar dos días después de acabar o ganar la liga, cómo lo harán esta semana estos muchachos.


Y es que las motos no es solo motor. Es rivalidad, competitividad, compañerismo, aprendizaje continuo, adrenalina, emoción...Sensaciones únicas que te hacen tener el corazón en un puño cuando, cómo hoy, dos grandes se adelantan continuamente, llegando incluso a rozarse en cada curva.


Es una de mis grandes pasiones, de la que algún día no muy lejano, quiero disfrutar en primera línea. Porque no todo es fútbol... Hoy, un chaval de 20 años, con el número 93 por bandera, ha hecho HISTORIA, si, HISTORIA en el mundo del deporte español. Por ser el más joven. Por ganar un mundial nada más llegar a la categoría reina. Por su sonrisa. Por su competitividad. Porque quien no arriesga no gana (aunque a veces haya arriesgado demasiado) Y sobretodo, por haber llevado la bandera de España a lo más alto.


Pero no solo Marc ha escrito páginas en la historia de Moto GP. No podemos olvidarnos a Dani Pedrosa y a Jorge Lorenzo, que han luchado hasta el último segundo para defender un puesto, y lo han hecho con uñas y dientes, con sudor y lágrimas, con pasión y coraje. 

Hoy estamos de ENHORABUENA. Porque España vuelve a estar la primera en la historia del deporte mundial. Y el que siga diciendo que las motos no son deporte...Es que no ha sabido disfrutar de una carrera nunca. Y no sabe lo que se pierde.