domingo, 8 de septiembre de 2013

Volvió el hambre fotográfica


Quizá este es el año que menos sentimientos o emociones he derramado en mis paraísos. Seguramente ha sido por las circunstancias que me han desmotivado y me han provocado una desgana horrorosa a la hora de escribir o contar historias a través de mi objetivo. Tal vez porque me faltaban las palabras y mi cámara quedó guardada en la mochila saliendo solo en momentos puntuales. O quizá porque la luz no brillaba como antes. 

A veces pienso que se me ha encasillado demasiado en la fotografía cofrade, algo que ha sido tan importante en mi y que creo que lo seguirá siendo. Pero con el tiempo, te das cuenta de ciertas cosas y aprendes muchas lecciones. Quizá sea que por los desengaños, este ámbito ya no me motive para congelarlo con mi objetivo, al menos por el momento. Ahora prefiero disfrutar de los instantes tan magistralmente captados por mis incansables amigos en sus blogs o redes sociales: Lalo, Jorge, Ángel, Miguel, José Luis, Monty, Magdaleno, Juan Carlos, y una recién llegada a esto del objetivo cofrade que promete mucho: Laura (¡mujeres al poder!) 

Pero quiero pensar que comienza una nueva era, y que a partir de ahora todo cambiará positivamente. Puede que el paseo por aquellos puentes de madera que cruje al pisar sobre ellos fuera el culpable de despertar mi "hambre de fotografía" y cómo muestra un botón.

Y es que hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto tras el objetivo, y he de decir que me llena el alma, sobretodo, si la que fotografío, es la misma vida en todo su esplendor. Soy de las que piensan que cuando algo no te motiva, cuando no te ilusiona, mejor dejarlo el tiempo que sea necesario hasta que te encuentres con la energía renovada para volverlo a retomar.

Desconectar de la rutina, respirar aire nuevo y volver con las pilas cargadas se hace necesario. Y aquí estoy, dispuesta de nuevo a descubrir la luz de nuevos paraísos cada vez que mi tiempo me lo permita. 

sábado, 24 de agosto de 2013

Se hace camino al andar


Aunque a veces te quedes parado en ese punto del camino en el que te encuentres sin fuerzas para dar un paso más, aunque te cueste mucho tiempo el volver a avanzar, es necesario seguir haciéndolo, no importa lo despacio que vayas, si no el continuar la senda.

Hay caminos que son especialmente difíciles, sobretodo si ya has caminado por ellos, pues en ellos es compañera de paseo la nostalgia y fiel seguidor el recuerdo. Y no es malo que estén, sólo hay que saber dejarse guiar hacia la Paz que te espera al atravesar el camino.

Por primera vez en mucho tiempo, siento una Paz indescriptible en mi alma. Ha costado volver, ha costado pasar el trance...Pero la sonrisa del atardecer mereció la pena.

" Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar "

jueves, 22 de agosto de 2013

El ecuador del peor de los años


Hoy se cumple el sexto mes de tu marcha. Seis meses que en ocasiones pesan como 6 siglos, y otros creo que apenas ha pasado un minuto de que te fueras. Medio año en el que el sol se paró justo en ese instante en el que el cielo no sabe hacia qué color tintar sus nubes, en los que el horizonte se junta con el infinito. “Porque hay atardeceres que no acaban de ponerse”

Han pasado tantas cosas, amigo… Me encantaría poder contártelas cómo hacíamos antes, sin mirar la hora del reloj, que me escucharas y luego me soltaras alguna ironía de las tuyas. Todo es mucho más difícil sin ti. 

Este año la vida me está golpeando más duro de lo que jamás imaginé. Ya sabes lo importante que es mi abuela para mí, y lo que estamos pasando con ella. No recuerdo cuando fue la última vez que la vi sonreír. Ahora sus lágrimas invaden cada minuto de su tiempo. Su máquina de coser la ha cambiado por una pantalla de televisión, en la que a pesar de las voces que salen de ella, no se suele enterar de mucho. Sus hilos ya no hilvanan descosíos, sus agujas ya sólo pinchan y no cosen remiendos… Y lo peor es ver esa mirada de azul de cielo perdida entre la inmensidad de un universo que no llega a comprender. Entre un mundo en el que se le han perdido mil recuerdos. Pero ahí seguimos, al pie del cañón, día a día. A veces desfallecemos y el desánimo se apodera de nosotros. Las fuerzas empiezan a flaquear, y no sabemos ya de dónde sacarlas. Yo se que tú me ayudas a levantarme muchas veces, pero ojalá lo hicieras de otra manera.

¿Sabes? De momento, llevabas razón con lo de mi primo. Ojalá el curso de los acontecimientos siga así y “te salgas con la tuya”

Por aquí todo sigue más o menos como lo dejaste. Nos hemos juntado varias veces y en cada una de ellas has estado presente. Siempre en la conversación de Alberto, o en las palabras de Ana. También en la mirada callada de Diego. Y cómo no, en los de aquí. El cumpleaños de Pablo este año fue…muy diferente, pero él sabía que en un día tan especial, no faltarías. Rubén me pregunta a menudo por los tuyos y lleva siempre consigo el recuerdo de tu amistad, de tantos momentos en tus Tablas, en la feria de Manzanares o la de tu Daimiel… Lalo me ha prometido volver a las Tablas conmigo y se siente tan orgulloso de haberte conocido… Jorge hasta se alegra cuando gana tu Atleti porque sabe que lo estarás disfrutando, Prado sonríe al recordar tus bromas y al mirar a Walter se le derrama la nostalgia, cómo Blanca, que no se olvida del “¿jugamos?”. A Pedro le hubiera encantado presentarte a Virginia, y a José Luis que tú le enseñaras los entresijos de San Pedro. Almu y Miguel me preguntan por tu madre muchas veces, Leti fue aquel hombro que me sostuvo en el día más triste de mi vida, y todos los demás, tampoco se olvidan de ti: Saúl, Fran, Antonio…A veces con una mirada o un gesto dicen mucho. 

Y “del patillas” que te voy a contar que no sepas…Es quien me sostiene, quien me ayuda cuando no puedo más, y quien se tiene que tragar muchas veces sus lágrimas para secar las mías. Es quién está detrás de cumplir algunas de las cosas que dejaste pendientes, se que sigues planeando con él mil cosas.

Sé que estarás contento, porque por fin he conocido a tu amigo del alma en persona. Tanto tiempo hablándome de él, tantas cosas contándome vuestras, que la conversación fluía sola, porque era como si ya nos conociéramos de toda la vida. Ahora entiendo aún mejor por qué se te llenaba la boca al hablar de tu gente, por qué tu orgullo con los tuyos. Siempre te rodeaste de los mejores, y es que, con un corazón tan grande como el tuyo, no podía ser de otra manera. Fue muy bonito, estar con todos los tuyos, con los de siempre, con los que te acompañaron desde el principio en tu duro camino. La verdad es que más de una vez miraba esperando encontrarte…Se que en cierta manera estabas. Has dejado una huella demasiado grande en todos, un vacío que nunca podrá llenarse, y debes estar muy orgulloso, pues te has marchado dejando montones de cariño, dejando sólo buenos recuerdos, inolvidables momentos.

Cada día me hago la misma pregunta. No sé cuando la rabia y el dolor que siento, se irán. No sé cuándo podré recordarte sin acabar llena de lágrimas, cuando serán sólo sonrisas al recordar tu voz, tu mirada con la que sabías sonreír, tus gestos, tus palabras, tus abrazos…Te llevaste tanto de mi contigo, tantos momentos, tantos secretos, tantos sueños.

Sé que tú ya habrás obtenido la respuesta a esa pregunta, se que ya habrás comprendido lo que aquí abajo es incomprensible. Sé que por fin serás feliz. Y sé también que me comprenderás cuando te diga que perdí la fe y no sé si la volveré a encontrar. No entiendo por qué te tuviste que ir tan pronto, por qué no me escucharon los de arriba, por qué, si están, permiten tanto dolor.

De tu madre, mejor sabes tú que nadie como está, así que no te puedo contar mucho más. Sólo te pido que le des fuerzas, que la ayudes a levantarse. Yo se que lo harás. Igual que con tu padre y con tu hermano. Otra cosa no, pero a cabezón no te gana nadie.

Voy terminando estas líneas que te dejo aquí, porque sé que siempre fuiste seguidor de mis Paraísos. Aún recuerdo aquella sorpresa que me llevé cuando leíste en la radio mis líneas. Sé que sigues siendo mi más fiel lector, por eso elijo esta forma de hablar contigo. 

No quiero terminar sin hablar de Coco. Me imagino lo orgulloso que estarás de “tu campeón” ¿verdad? 

Bueno, Grandullón, por hoy no te canso más, que voy a acabar pareciéndome a quien tú y yo sabemos…jeje. Espero que seas tan feliz cómo te mereces. 

Con todo mi cariño…


jueves, 15 de agosto de 2013

Tu día


Hoy los blogs se llenan de Ti. Las redes sociales repiten tu nombre hasta la saciedad y los peregrinos acuden a tus plantas sedientos de tu mirada. Para mi, hoy no es un día bonito, para qué engañarse. Y es que desde hace meses, son difíciles todos los días, pero hay algunos que están especialmente marcados en mi calendario.

Hoy la alegría en casa se torna de lágrimas de aquella que tantas mañanas bajaba a verte. El recuerdo es duro en ciertos momentos, pero más duro es aún no recordar y darse cuenta de ello. 

Hoy tus gentes sacan del armario sus mejores trajes, sus más bonitos vestidos...Con la ilusión de acompañarte. Otros se visten con la hipocresía que llevan bien a gala para ponerse a tu lado, pero de esos, ya hablaremos en otra ocasión.

Yo no tengo hoy esa ilusión que quizás debiera, ni me recorre un cosquilleo de pensar en verte cerca. Hoy, como cada día, te hago la misma pregunta, esa de la que aún no obtengo respuesta.

Hoy no estará el buscando entre los pasillos de tu casa, cuál es el mejor ángulo para sacarte. Ya se que ahora él tiene mejor ángulo, pero no desde dónde yo quisiera, para qué nos vamos a engañar. Te lo has llevado demasiado pronto, tan pronto y de maneras tan duras que no alcanzaré a entender el por qué. Hoy no habrá nadie que me haga una foto mientras yo intento hacértela a ti, sin que me de cuenta. Hoy ni siquiera sacaré mi cámara.

La verdad es que un día cómo hoy puede ser muy bonito para los que lo esperan, lleno de sentimiento, de magia. Y en cierta manera envidio sus ilusiones, porque creo que las mías te las llevaste con él.

Y es que llenar esta entrada de palabras vacías no serviría de nada. Nunca pude con la hipocresía, y este día tan marcado, tiene mucho de ella. De muchos de los que irán hoy tan cerca tuya, pero que el resto del año están tan lejos. De aquellos, que solo por su condición sexual, tienen más derechos que aquellas que te rezan cada mañana, como te rezaba ella, hasta que decidiste que dejara de hacerlo.

Hoy te miraré a los ojos, y volveré a buscar las respuestas que se que no encontraré nunca. Pero otro año más, llenarás las calles de Ti, y serán muchos los que sigan tu camino.

Para mi, ya está siendo muy difícil este día, tu día. Pero mañana será otro...

miércoles, 31 de julio de 2013

Día Grande, Día de Tradición


De nuevo el color de las faldas se mezclará con el blanco impoluto de miles de camisetas. Los vaqueros se alternaran con los pantalones arremangados de vendimia y las rallas de las faldas se alternaran con los cuadros de los pañuelos de yerbas. Todo vuelve, y el verano despierta estos días de su letargo en el que nuestras gentes prefieren el fresquito del campo o la piscina, o el sol de una playa para volver a la tierra que tanto sufre, para volver a llenar las calles de luz y color.

Hoy llega de nuevo la más grande de nuestras fiestas. Y como cada año, no puedo evitar acordarme de los que no están, de los que han compartido tantas Pandorgas, de los que seguro que hoy tendrán el corazón a flor de piel recordando tantos momentos especiales de este día...Porque hay cosas que viajan en el alma. 

Y especialmente me acuerdo de alguien que sin estar, está más presente que ninguno...

Por todos vosotros, que hoy no podéis estar, pero que os llevamos en el corazón. Y por todos los que estáis, porque hay que disfrutar de cada momento juntos.




jueves, 25 de julio de 2013

La pequeñez de las palabras


Hay días en los que la nostalgia se hace especialmente presente. Miras atrás y el sabor dulce de los recuerdos se apodera de ti. Te preguntas en qué momento dejaste de ver a menudo a personas que formaban tu día a día y ni lo recuerdas. El caso es que en la vida, cada uno dibujamos nuestros caminos, y a veces esos caminos se distancian de otros que hasta entonces habían ido paralelos. 

Recuerdo mis años de instituto con ese sabor a miel de una recien estrenada juventud. Las tardes sentados en los bancos de "los cortijos", escuchando rimar a mis amigos. Y recuerdo verles bailar, doblarse cómo si fueran de goma. Y por supuesto, recuerdo verles pintar auténticas obras de arte, con unos simples sprays. Me parecía increíble que aquellas manchas en la pared, luego fueran imágenes llenas de LUZ cómo esta que os muestro.

De aquellos años, no tengo malos recuerdos. Todo era ilusión, todo estaba por empezar. Y recuerdo aquellos amigos tan transparentes cómo un vaso de agua.

Anoche me dormí consternada por el terrible accidente de tren ocurrido en Santiago de Compostela. Pero esta mañana sentí que me partían el alma cuando me comunicaban, que mi mejor amigo de  aquellos años, aquel con el que pasé cada tarde, aquel que me guardó mil secretos y fue mi cómplice tantas veces, aquel con el que descubrí una amistad tan pura...Iba en ese tren. He sentido que el corazón se me paralizaba.

Por suerte, aunque con heridas importantes, está fuera de peligro. La parte negativa es que su novia no ha corrido la misma suerte y su padre a estas alturas, aún continúa desaparecido. No me quiero imaginar que sentirá cuando despierte y sea consciente de la situación, pero seguro que el dolor físico no será ni una pequeña parte de lo que pueda sentir con esta tragedia. 

Y es que a veces no es necesario verse a diario para mantener el cariño, porque cuando te ves, sientes que el tiempo no ha pasado.

Seguro que muchos reconocéis el graffiti de la foto, situado precisamente en el barrio de nuestra ciudad que hoy celebra su día grande. Casualidades de la vida o caprichos del destino. Desde que Isi lo realizó siempre he tenido debilidad por ese graffiti que llena de luz lo que era un triste muro más de la ciudad. Hoy lo miro de una manera especial. Aquel dibujo que cuenta una historia, aquella chica de la rosa en la boca, hoy parece gritar en silencio.

Mis palabras se quedan minúsculas hoy, pues hay momentos en los que sientes que de nada sirven, pero desde aquí, le mando a Isi y a su familia todo mi apoyo, toda mi fuerza...

Hoy todos somos Galicia.

lunes, 22 de julio de 2013

Mi hermana, mi orgullo


Nunca entenderé como hay hermanos sin hablarse, por fuerte que haya sido la discusión. Tal vez porque yo no me imagino sin hablarme con mi hermana, y aunque la distancia física es dura, la del alma nada la puede. Si alguien me pregunta a quién admiro, sin dudarlo, por encima de todo, es a ella. Porque siempre consigue lo que se propone. Porque nadie le ha regalado nada. Todo se lo debe a su tesón y esfuerzo, y también, por qué no decirlo, a su cabezonería.

Mi hermana es médico, se implica con cada paciente cómo si fuera su propia vida la que está en juego. Pero no es de esos médicos que se conforman con el primer diagnóstico y se va a casa tan tranquilo. Es médico de los que ponen todo el corazón, porque para ella un caso, no es un número de historial, si no que es una historia en sí. Una familia que espera, una mirada que alberga esperanza, una lágrima de rabia...Es de las que llora de impotencia si no puede hacer más o salta de alegría por haber salvado una vida. 

A mi nunca me gustaron los hospitales, ni las batas blancas, ni los pijamas verdes. Ni me gustarán. Pero ojalá hubiera más médicos como ella, porque una profesión así, necesita mucha vocación, algo que a ella no le falta. Si hay algo de lo que jamás dudaré es de su valía, de su intención. Y nunca ha sido otra que querer lo mejor para sus pacientes. Y cómo no, para los suyos.

La he visto sufrir por personas que esperaban su hora y la he visto celebrar victorias ante esa sombra de guadaña que tanto miedo da. Comprometida con cada causa, de las que saben que quejándose no se cambia el mundo, si no que se implica desde dentro. Bien lo sabe quien ha sido testigo de sus labores humanitarias en el tercer mundo, eso es "amor al arte"

Pero como muchas otras cosas en la vida, para ser una buena profesional, antes hay que ser buena persona, y eso es lo que me hace sentir más orgullosa de ella. Porque para curar el cuerpo, hay que ser de corazón limpio y tener el alma sana. Y para trabajar con personas, hay que ser bueno. Y mi hermana es buena. Muy buena. La mejor. Y no es porque sea mi hermana. Es porque se lo ha ganado.

Gracias por compartir conmigo mis grandes pasiones, por estar a mi lado siempre, porque no hay distancia que pueda con eso. Gracias por hacerme sonreír incluso entre lágrimas y por haber estado dispuesta siempre, desde la pasión de la medicina, a ayudar a todos los que te lo han pedido, a todos los que quieres o quiero, a todos los que no te dejan indiferente.

Te quiero.



jueves, 27 de junio de 2013

¿Entonces qué?


Ilusiones que no solo no se pierden, si no que se refuerzan al paso de los años. Momentos que te hacen sonreír, disfrutar, desconectar... Hoy vuelvo a ti, a deleitarme una vez más con la banda sonora de mi vida, a emocionarme con aquella canción tan tuya, tan mía, tan nuestra. Hoy volveré a ver esa sonrisa que tanto me gusta, a escuchar esa voz que me hace transportarme al mundo de los sueños, que hace que SIENTA. 

Madrid...Voy pa ti. Ponte guapa, que nos espera una gran noche.


domingo, 23 de junio de 2013

El reflejo dónde me quiero mirar


Siempre decimos que hay cosas que deben quedar entre dos personas, y que ciertos sentimientos no tienen por qué manifestarse públicamente. Y no solemos hacerlo, pero a veces, es necesario.

Por compartir conmigo tantos años de buenos momentos, de risas, de noches de cajón flamenco y rumbas. De sorpresas, de viajes, de fiestas, de playa y de campo. De palios marchándose por callejas a los sones de Amarguras. De películas en el calor de una manta o de noches de verano bajo un manto de estrellas. Porque te gusta verme sonreír con el malote de la serie. Por aquel arco tan especial. Por las noches de belenismo. Por tu entusiasmo agotador. Por poner siempre a disposición de todos, todo lo que tienes. Por no dejar de soñar.

Pero sobretodo...

Por estar a mi lado en los momentos más difíciles. Por abrazarme en los días más duros. Por aguantar mi mal humor cuando todo está gris oscuro. Por tu paciencia. Por secarme tantas lágrimas, especialmente en este maldito año. Por apoyarme en cada paso y ser la cuerda que tira de mi para subir a la superficie cuando estoy en el fondo. Por entender que mi fe esté ausente. Por ser quien intenta despertar mis sueños.  

Por tantas cosas, pero sobretodo por ser tan BUENA PERSONA, que es lo mejor que se puede decir de alguien...