domingo, 13 de septiembre de 2009

Maldito vicio

Todos tenemos vicios. Unos más sanos y otros menos. Pero si hay un vicio con el que no puedo es con el del tabaco. Ni lo entiendo, ni lo respeto ni me parece lógico. ¿Por qué tengo que tener yo los pulmones negros porque a otro le apetezca? Estoy harta de salir por las noches y tenerme que ir de los sitios porque me agobia el maldito humo. ¿Por qué prohiben comprar alcohol a partir de las 10 de la noche y no prohiben de una vez por todas el tabaco en TODOS los sitios cerrados? No puedo respetar algo que no respeta mi salud. ¿Por qué tengo que llegar a casa apestando a humo asqueroso? Y lo que es peor, ¿por qué tengo que tener cuidado de que no me quemen, y si me queman, como pasó anoche, una de mis camisetas preferidas y vea las estrellas en mi piel, me tenga que conformar con un lo siento? Si alguien que tienes al lado en una discoteca mete la pata porque lleva 2 copas de más, se lo dices al portero y lo echa, pero claro, si está fumando, te tienes que fastidiar, porque no lo van a echar por estar fumando. Si alguien bebe, perjudica a su hígado, pero si fuma, perjudica a sus pulmones y a todos los que tiene alrededor. No puedo con el tabaco, lo siento, bueno no, no lo siento, porque es algo que me agobia, que detesto, que no llego a entender cómo la gente aunque esté con un gripazo de 3 pares de narices esté con el cigarrito en la mano, y que aunque no tenga un duro pa cualquier cosa, saque dinero de debajo de las piedras para el puñetero vicio este. Estoy harta de que cuando me pide alguien un cigarro y le digo que no fumo me mire con cara rara y no se lo crean. NO FUMO, y me siento muuuuuuy orgullosa de ello, nunca lo he hecho ni lo haré y mucho menos lo respetaré ni lo entenderé. Ahora a mi padre le ha dado por volver a fumar, esta vez puros de esos pequeños. Y no porque tenga que celebrar algo, no. No le falta el paquetito todos los días, y el purito en la boca a todas horas, y cómo no apesta, tenemos que tener todos la casa con la peste a puro porque a el le apetezca. ¿Es normal? El dice que no entendemos (mi hermana y yo) lo que es un vicio, que cómo no lo hemos probao no sabemos lo que es...¡ni falta que nos hace! Pero creo que tampoco ha puesto él mucho de su parte por dejarlo, porque a éstas alturas, creo que si mi tía Mari ha podido dejar de fumar, puede hacerlo cualquiera con un poquito de fuerza de voluntad.
Sé que nunca podría estar con alguien que fumara, porque es superior a todas mis fuerzas, aparte de que no me gusta besar ceniceros. Por suerte ni Javi ni la mayoría de mis amigos fuman.
Cómo dice mi hermana, cada uno elige la forma en la que quiere morir, y me parece muy bien, pero por favor, ¡¡¡que no elijan la mía!!! porque no quiero morir de un cáncer de pulmón porque a alguien le apetezca.
Por cierto, no pongo foto porque me parecen asquerosas también las fotos de ceniceros y colillas.

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