miércoles, 30 de mayo de 2012

Siempre se queda...



Puede gustar o no, pero ponerse ante Él es quedar impresionado para siempre, notar como el alma se sobrecoge y el corazón... el corazón late apresurado pues es capaz de ver lo que los ojos no pueden. 

Yo le vi caminar por esas callejas, y se quedó... Se quedó impregnado en mi corazón para siempre, como te impregnan las rosas con su aroma, como el azahar en primavera. Vi al mismo Dios andando, zancada valiente, semblante serio, mirada serena. Y lo tuve ante mi, y le besé sus manos, y el tiempo se detuvo por un instante... 

Y es que el Gran Poder cuando pasa, no pasa, siempre se queda...


2 comentarios:

Perchelero dijo...

La gran devoción de mi mujer...Él, que todo lo puede...Todavia no he sido capaz de pasar a su basilica y que una cierta congoja me llene el alma...Gracias por tan bellas imagenes...

Begoña S.R. dijo...

Gracias por tan bella entrada, hoy estas imagenes me reconfortan y ayudan a distinguir lo que realmente importa. Me quedo con esa congoja que invade el alma, como dice Perchelero, al mirar Su imagen.